
Con más de 100 pizzerías, “Call a Pizza” no sólo es la segunda cadena de pizzerías en Alemania, sino también uno de los 60 mayores empleadores de la industria gastronómica. Cada mes la empresa hornea, cocina y entrega más de 800.000 pizzas y platos como pasta, hamburguesas y alitas de pollo. Para garantizar que todos los pedidos de las 108 sucursales se ejecuten “Call a Pizza” confía en el rápido y fiable FRITZ!Box.
Call a Pizza se ha ganado su enorme popularidad por su rapidez y la más alta calidad. Cada día reciben más de diez mil pedidos. Para garantizar que cada pedido se desarrolle sin problemas, la empresa cuenta con el FRITZ!Box de FRITZ!. La diferencia que supone un router adecuado, se hizo evidente cuando Call a Pizza utilizó otro hardware durante un tiempo.
Conversión a All-IP: felizmente de vuelta al FRITZ!Box
Al igual que muchas empresas, Call a Pizza se enfrentó al reto de convertir todas sus conexiones de telecomunicaciones a All-IP. Para ello, se conectó inicialmente un router de otro proveedor. Sin embargo, los problemas pronto empezaron a acumularse. "Nuestros franquiciados se quejaron de la escasa o deficiente señal Wi-Fi y de una configuración complicada", explica Thomas Wilde, director general y propietario de Call a Pizza. "Para muchos de ellos incluso nada llegó a funcionar".
Pronto quedó claro que las cosas no podían seguir así, porque un servicio de entrega de pizzas sino funciona correctamente Internet o el teléfono, ni siquiera necesita encender el horno", dice Thomas Wilde.
Wilde ilustra la situación de los franquiciados en toda Alemania
La experiencia demuestra que las interrupciones suelen producirse por las tardes y los fines de semana, que es la hora punta para los servicios de entrega de pizza. "Internet y el teléfono son simplemente esenciales para la supervivencia", asegura el director general. "Antes del cambio a All-IP, ya habíamos utilizado FRITZ!Box, con el que todo funcionaba y no teníamos problemas. Así que decidimos volver a una solución fiable.

